24 ene. 2011

Somewhere - Sofia Coppola


Ahora entiendo la cara que hacía la gente cuando les preguntaba qué le había parecido Somewhere. Es una peli extraña.

Fui a verla después de dos intentos fallidos, ya en los últimos días que la pasan en el cine, y qué bien que fue así y la pude ver en pantalla grande. Creo que es una película que debe verse cuando uno está relajado y con la mente tranquila, si no, acabará por desesperar enormemente.

La historia no es nada del otro mundo, un actor que lleva una vida vacía, y no tiene ninguna relación profunda más que con su hija de 11 años, con la que es obligado a pasar unos días. Con eso basta para hacer que piense un poco en su situación y se de cuenta de cuán bajo está. ¿Les recuerda algo? Lost in Translation, por supuesto. Sólo que sin las emociones que Murray vive al lado de la chica.

Es verdad que un poco más de giros en la historia, y "movimiento" en durante la película la habría hecho más atractiva, pero tampoco me parece una cinta vacía.

La realización es buena y con el toque de Sofía: escenas con poco contraste y una tonalidad beige sobre todos los cuadros. Ver esta película es como pasar una hora y media viendo algún blog de fotos como The Cherry Blossom Girl o Audrey Hepburn Complex, o sea, imágenes bonitas y con esa textura dreamy que tanto nos gusta a las chicas. Muchas escenas son como una linda fotografía, la cosa es que si fueran fotografías yo no habría mirado cada una por tanto tiempo. Es eso a lo que me refiero cuando digo que hay que verla en un estado de calma, a lo largo de la película hay escenas laaaargas, con poca música o muy ligera, y en las que no ocurre gran cosa aparentemente.

Pero no creo que todo esto sea algo negativo. Si alguno de ustedes ha pasado un par de días, semanas, o meses, en ese limbo que no permite pensar ni hacer nada más que setarse idiotamente a ver una pantalla, o quedarse en la cama, se sentirá identificado con el sentimiento que produce esta película. Ese letargo desesperante, donde todo pasa realmente lento, y sin que podamos hacer nada por apresurarlo, detenerlo ni cambiar nada.

Hace un rato estaba pensando que quizá habría estado bien que se le dedicara menos tiempo a la introducción de la historia, y un poco más al desenlace. Además de que podría haber escenas que sobran y no aportan nada a la trama. Después de reflexionarlo un poco más, creo que esas escenas y la distribución de los eventos de la peli son adecuados para el tema que trata.

Creo, sin ánimos de darle una interpretación demasiado sesuda ni rebuscada, que esta no es una película convencional donde uno se sienta a ver qué pasa con los personajes, sino que logra transmitir las sensaciones que el personaje mismo tiene.

Por último, me gustaría añadir que si bien la actuación de Stephen Dorff como personaje principal es buena, creo que el mérito se lo lleva la bellísima Elle Fanning que con apenas 12 años, logró desarrollar su papel a la perfección.








12 ene. 2011

Sobre el Amor y la Muerte - Émile Zola



Antes de empezar, quiero agradecer a mademoiselle Lu por prestarme este maravilloso librito.

Leer a Zola siempre es bello e inquietante, este libro no es la excepción. En realidad se trata de dos textos separados, publicados independientemente en su momento, que ahora los editores, muy sabiamente, decidieron juntar en una sola publicación.

El librito, que apenas sobrepasa el centenar de páginas, está dividido en dos partes: "Cómo nos casamos" y "Cómo nos morimos". Cada una de ellas está compuesta por un puñado de relatos sobre personas de distintos estratos sociales, y su manera de enfrentar dos de los principales acontecimientos en la vida de cualquier humano: el amor y la muerte.

Desde aquellos que viven en la pobreza más extrema, hasta aquellos que nadan en la abundancia, todos son inspeccionados minuciosamente, sus reacciones y sentimientos desmenuzados, y sus intenciones descubiertas. Zola deja una cosa bien clara, tanto para pobres como para ricos, el amor, la muerte, y por lo tanto la vida, supone una sola cosa: un negocio.

Por las páginas del libro desfilan nobles que se casan habiendo visto a su cónyuge sólo un par de veces, y que no les importa vivir alienados de aquella persona con tal de que la unión de las dos fortunas familiares resulte favorable. También hay trabajadores que se pasan la vida luchando por subsistir, y por descubrir si ese sentimiento hacia la persona que está a su lado es en realidad amor, o sólo la comodidad de haber encontrado un socio de negocios ideal.

Están, por otro lado, los inmensamente ricos, que al ver moribundo a algun familiar directo, lloran las lágrimas que exije la sociedad, mientras por dentro hacen cuentas sobre la herencia y planean la manera de destrozar a sus consanguíneos para aprovechar la mayor parte. Finalmente aparece el drama de los pobres que con sólo unas monedas, que no tienen, habrían podido salvar a los hijos queridos, y aquellos que, en la resignación de la miseria extrema, dejan ir a sus familiares calladamente y contentos de que hayan durado fuertes para el trabajo todos esos años.

Pero más allá de los relatos/estudios, creo que lo mejor del libro está en las primeras 6 páginas, donde el autor pone de manifiesto cómo la educación que reciben los hombres y las mujeres hace que crezcan como si fueran dos especies diferentes, sabiendo absolutamente nada uno del otro, y por lo tanto incapaces de comprenderse, aunque hagan un esfuerzo supremo. Seguramente en aquella época esto era mucho más marcado, pero creo que bien puede transportarse este fenómeno a nuestros días, y analizar cómo es que nos vemos los unos a los otros.

En resumen, me quedo con la misma idea con la que me quedo siempre que leo a este señor: No importa dónde estemos, de dónde vengamos ni cuanto tengamos, los humanos somos todos exactamente los mismos.

Siempre me parece increíble cómo uno podría tomar cualquiera de sus relatos, y con algunos cambios menores, podrían ajustarse a la vida de hoy en día. Habrán podido pasar más de 100 años, pero creo que en esencia la humanidad sigue exactamente en el mismo lugar.

Este es definitivamente uno de los textos que me encantaría conseguir en su idioma original, ¿alguna idea de dónde sacarlo? Por cierto que mi cumpleaños ya está cerca, queridos lectores...

Navegando un poco me llevé una gratísima sorpresa al encontrarme el libro electrónico, que por supuesto, les comparto acá.

léelo aquí
cómpralo acá


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11 ene. 2011

The Radio Dept - Clinging to a Scheme



El tercer disco de los suecos de The Radio Dept, "Clinging to a Scheme" suena a una polaroid. Sí así como lo leen. Es más, a una polaroid tomada con película caduca. Con los colores precisos pero lavados, como si una capa de bruma se levantara entre los ojos y la imagen.

Ya en palabras más mundanas, es un gran disco de indie pop (dream-pop o shoegaze si nos ponemos más específicos) que se puede escuchar de principio a fin sin problemas. Cada una de las rolas tiene un ambiente propio, pero sin alterar el que lleva el disco entero.

Se trata de una banda con casi 15 años de trayectoria (7 desde que salió su primero LP), y apenas 3 discos. De hecho, se tomaron 4 años entre el disco anterior y este. Eso podría decir que quizá la banda no trabaja mucho, pero a mi me parece que en esta ocasión es que se tomaron su tiempo para componer, grabar y producir un disco conciso. Las melodías tienen esos acordes largos y la voz con efecto que manejan normalmente, acompañados de secuencias de percusiones exactas y arreglitos extras que completan cada una de las rolas. El disco salió en Abril de 2010 bajo el sello Labrador.

Y como dato adicional, y que en la ballena de fresa nos pone súper felices, The Radio Dept. estará en el Lunario del Auditorio Nacional (México, DF) este 19 de febrero. Así que escúchen, digan qué les parece y allá nos vemos! ^_^

Tracklist

1. "Domestic Scene" 2:25
2. "Heaven's on Fire" 3:32
3. "This Time Around" 3:46
4. "Never Follow Suit" 4:09
5. "A Token of Gratitude" 4:07
6. "The Video Dept." 3:25
7. "Memory Loss" 4:17
8. "David" 3:32
9. "Four Months in the Shade"1:50


rolas recomendadas: 1, 2, 5

Link borrado por petición. Deja tu dirección de correo en los comentarios.

Boletos aquí


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5 ene. 2011

James Yuill - Moment In A Storm


James Yuill es un londinense del que, a pesar de haber grabado ya tres discos y un EP, rara vez se escucha hablar por estas latitudes. Y eso es una lástima.

Moment In A Storm es un disco electro-pop (algunos le llaman electro-folk) que llama la atención por su frescura. Sin inventar el hilo negro con sintetizadores, los vocales o la instrumentación, logra crear ambientes llenos de buena vibra y luminosidad. El beat se mantiene arriba durante todo el disco, mientras que la voz, sencilla, complementa la atmósfera. Este es un disco de esos que igual uno puede poner en una fiesta y hacer bailar a la gente, escuchar mientras se lee en el sillón con el sol entrando por la ventana, o tomando una cerveza en el jardín al caer la tarde.

Si este disco les gusta, les recomiendo mucho buscar el remix de Prins Thomas de su rola, del disco pasado, This Sweet Love.

El album salió a la venta a mediados del año pasado bajo el sello Moshi Moshi, que mencionamos anteriormente con la nueva banda Niki & the Dove.


Tracklist:

01. Give You Away (3:41)
02. Crying for Hollywood (4:12)
03. First In Line (4:36)
04. Foreign Shore (2:20)
05. On Your Own (4:18)
06. Sing Me A Song (4:19)
07. My Fears (4:19)
08. My Fears Wild Goose at Night (2:48)
09. Ray Gun (4:22)
10. Taller Song (6:51)

Rolas recomendadas: 1, 3, 6, 10

Descárgalo aquí

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4 ene. 2011

Tokio Blues, etc... - Haruki Murakami




Hace un rato (por fin) terminé de leer Tokio Blues de Murakami, y vengo acá a escribir un par de cosas.

Creo que a estas alturas (después de 3 libros suyos en menos de 6 meses) no me es posible hablar de un libro de Murakami, sin meter mi opinión sobre los demás, pero lo intentaré.

Tokio Blues no está nada mal. No es tampoco, ni por mucho, lo mejor que he leído. Ni lo más brillante, ni lo más original, pero es una buena novela con relativa profundidad sobre los sentimientos humanos.

El personaje principal, Watanabe, es un chico que ronda los 20 años, más bien bastante normal, a cuyo alrededor desfilan personajes extravagantes que sacuden su vida de las maneras más diversas. Está el mejor amigo suicida, la novia de éste, una chica desequilibrada, con quien establece una retorcida relación, la consejera y compañera de cuarto de ella, que ha tenido una vida rota, la excéntrica chica de la universidad a quien no puede evitar empezar a querer, el compañero de cuarto obsesivo, el amigo mujeriego y su novia abnegada, etc. El libro básicamente retrata las reacciones y sentimientos que originan todos estos personajes en la vida de Watanabe. Él es como una esponja que absorbe los dolores y alegrías de la gente a su alrededor, mientras se esfuerza por encontrar quién diablos es él mismo. Todo enmedio de una gran dosis de descubrimiento sexual (que no tiene mucho de especial, dicho sea de paso) y enfrentamientos con la muerte.

En fin, no es un libro que recomendaría encarecidamente, pero tampoco diría que leerlo es una pérdida de tiempo.

Ahora, siendo el tercer libro de Murakami que leo, tengo un par de cosas qué decir respecto a su supuesta genialidad y repentina fama.

Empecé leyendo Crónica del Pájaro que da Cuerda al Mundo, que me cautivó. Sí había partes en que me parecía que estaba leyendo más paja que literatura, pero recuerdo no poder dejar de pasar las páginas, ni poder dejar el libro en la mesa. Las atmósferas en que se mezclaba la realidad y en ensueño me parecieron geniales, muchas veces no estaba segura si lo que estaba leyendo pasaba en realidad en la historia, o era producto de la imaginación de alguno de los personajes, además de que me hizo emocionarme y estremecerme en varias ocasiones.

Después seguí con Kafka en la Orilla, y aunque la idea de la persona mágica con limitaciones para la perspectiva general, pero que en realidad tenía una especie de superpoderes me pareció muy linda, hubo muchas ocasiones en que me pegunté de dónde rayos habría sacado ideas tan ridículas para la historia. Las cosas como el bosque perdido, por nombrar una, me parecieron excesivas. Además de eso, empecé a notar cierto patrón en los personajes y situaciones que me hicieron sospechar de la creatividad del autor.

Para Tokio Blues, mis sospechas se confirmaron: Murakami utiliza los mismos personajes, y situaciones una y otra vez, maquillándolos de manera diferente. No me digan que la biblioteca de Kafka, no es más o menos la misma idea que el pozo del Pájaro. Y qué decir del personaje principal, aunque Tooru, del Pájaro era ya mayorcito, es siempre un varón a quien un cierto hecho le ha marcado la vida, y que por su naturaleza extra sensible, pero sencilla se enreda en circunstancias y hechos poco comunes, dejándose llevar por las excentricidades de la gente a su alrededor. Por otro lado, ¿No se parece muchísimo la esposa del Pájaro a Naoko de Tokio Blues? Una mujer envuelta en un halo de misterio y desequilibrio mental, con un pasado obscuro a quien hay que salvar por que se está profundamente enamorado de ella. Y qué tal Midori de Tokio, que juega un papel muy parecido al de la joven amiga de Tooru del Pájaro. También están el bibliotecario de Kafka y el chico mudo de la oficina del Pájaro, personajes de una sensibilidad, pulcritud, inteligencia y orden extremos que dan una serie de claves para ayudar al personaje principal.

En fin, podría seguir enlistando las situaciones y personajes que se repiten de libro en libro, por lo menos los que yo he leído, pero sería gastar espacio y palabras. Como conclusión puedo decir que Murakami no está mal, pero prefiero usar mi tiempo leyendo cosas diferentes y más profundas en lugar de leer lo mismo una y otra vez.